En muchas ocasiones nos dejamos llevar por las emociones, esto es un hecho completamente normal, el deporte es un canalizador de emociones, de sentimientos y de impulsos, tan hábil como seas en el manejo de las emociones para bien o para mal tomarás mejores decisiones, de ahí la importancia de que no pierdas de vista el camino que tienes trazado y no caigas en depresión si los resultados iniciales no son los esperados.

En realidad no fallan los acontecimientos, no fallan los resultados y no fallan los jugadores o personas de tu cuerpo técnico, lo que fallan son tus expectativas, todo lo demás es así porque debe ser así y con eso debes ir creciendo. 

El acertar con tus expectativas es clave para tu salud mental y para la posterior toma de decisiones, tu posición de entrenador es una posición en la que tus decisiones influyen a mucha gente y es importante acertar, cuanto más mejor. 

Una vez comienzan los primeros partidos amistosos de pretemporada nos encontramos con unas primeras expectativas, todos sabemos si el equipo que estamos formando es de nivel para esa categoría o por el contrario nos encontramos con un equipo que sabemos que nos va a tocar sufrir, pero en el momento que el balón está en juego todo se replantea y nuestras expectativas pueden cambiar. Esto es un punto muy peligroso, ya que un buen o mal resultado en pretemporada no debe causar ningún tipo de euforia y no debe generarnos por el contrario inseguridad. 

Para evitar esto, te traigo cinco claves muy importantes que debes aplicar junto con tu cuerpo técnico: 

  • Los partidos amistosos deben tener un objetivo muy definido y nunca debe estar enfocado en conseguir un resultado en lo que a marcador se refiere. 
  • Separa el conjunto en objetivos más pequeños, acciones que quieras ver en el encuentro, apúntalas y valora si se están consiguiendo, eso te va a dar muestra de si estás haciendo un buen partido en base a unos objetivos previos. 
  • Realiza las correcciones necesarias en base a esos objetivo, habrás ganado un aprendizaje de una determinada acción.  
  • Valora una vez acabado el partido en base a esos objetivos planteados, nunca serán objetivos que se cumplan todas las veces, de lo contrario los estarías planteando mal. 
  • Escribe en caliente, valora en frio. Es importante que nada más terminar el partido escribas las ideas que te rondan por la cabeza, conclusiones realizadas en caliente y que en ese momento necesites decir. Al día siguiente reflexiona sobre el partido y valora si eso que apuntaste tiene solución, si es tal y como lo escribiste en su momento y el peso real que puede tener en tu planificación de objetivos. 

Estos son algunos aspectos que debes aplicar en tus partidos, empieza a realizarlo en pretemporada y valora los resultados que obtienes. 

Déjamelo en los comentarios y si aún no tienes tus partidos de pretemporada regístrate aquí y lleva a tu equipo al siguiente nivel. 

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