Trabajar y gestionar grupos de personas es uno de los temas que al entrenador de fútbol interesan, especialmente la resolución de problemas dentro de un equipo.

Hallar el equilibrio entre egos, necesidades y el interés común de llevar adelante el equipo es algo muy interesante de analizar. Por supuesto que cada equipo es diferente y el entrenador encontrará el equilibrio adecuado para el equipo que esté dirigiendo, de ahí que este tema muchas veces sea un reto TOTAL para cada entrenador.

En esta entrada vamos a repasar los rasgos más importantes dentro del liderazgo de equipos, gestión de conflictos y aprovechamiento de los recursos que disponemos dentro del equipo para resolver los problemas que puedan suscitarse, y qué podemos aprender de los mismos problemas.

Pero antes de empezar te daré una sorpresa. Aquí abajo te dejo acceso directo y GRATUITO a un ebook para entrenadores de fútbol que te serán de gran utilidad para saber qué estas haciendo bien y qué no.

Los roles dentro de un equipo

Bien, antes de empezar con el análisis hay que repasar cuáles son los roles que hay dentro del equipo. Una buena gestión de conflictos empieza con saber quiénes están involucrados para evitar influencias ajenas al conflicto.

  • El entrenador

Como era de esperarse, el líder natural de todo equipo de fútbol es el entrenador. Es el que dirige al equipo en los entrenamientos, partidos y también en los conflictos.

Ante una eventualidad en los vestuarios, falta de comunicación, o cualquier situación originada de un malentendido, es el entrenador quién debe hacer gala de sus habilidades en liderazgo de equipos.

Trabajar y gestionar grupos de personas es uno de los temas que al entrenador de fútbol interesan, especialmente la resolución de problemas dentro de un equipo

El líder no solo conduce el grupo, es quién mantiene la moral en alto y gestiona las emociones para alcanzar los objetivos planteados a principio de la temporada. Ya sea que busquen la promoción de ascenso, ganar el torneo de liga, o cualquier meta en común que el resto de los jugadores les mueva para llevar al equipo a la excelencia.

  • Los capitanes

Por debajo del entrenador están los capitanes. Son nuestros jugadores más experimentados, con jerarquía dentro del equipo, quienes sirven como embajadores para llevar a cabo las soluciones que el entrenador implementa.

La figura de los capitanes tiene que involucrarse en la resolución de problemas dentro de un equipo, ya que ellos tienen más confianza con los jugadores y hablan el mismo idioma de la plantilla. Aquí nos referimos a modismos.



Pasa que el entrenador, por diferencia de edad, no logra hacer llegar su mensaje a los jugadores más jóvenes y aquí es donde los capitanes sirven como apoyo. En conflictos, son ellos los que mantienen los ánimos en calma.

Tus capitanes tienen que seguir tu línea de pensamiento, siempre apuntando al beneficio del equipo, para luego sí entrar como entrenador a la resolución del problema.

Dos maneras de resolver problemas en el equipo

Bueno, con los roles aclarados, es hora de entrar en el fuego. Vamos a suponer que hay un problema de entendimiento dentro del equipo. Os estáis jugando el ascenso y el equipo no rinde, y empiezan a haber escaramuzas entre los jugadores.

Algunos culpando a otros, o se generó una división interna por tildar de pecho frío a unos. Dentro de la gestión de conflictos existen dos maneras de afrontar el problema, las cuales son:

  • Dejar pasar la tensión y seguir adelante

Un enfoque muy arriesgado que se tiene que evaluar muy bien y en qué momento de la temporada tu equipo se encuentra.

Es posible que el problema sea por estrés o exceso de presión para lograr el ascenso. Necesitas estar en un cien por cien asegurado – y usar bien la inteligencia emocional – de que se trata de un problema que puedes tratar en los entrenamientos o con charlas para levantar los ánimos.

Al igual que se trate de una rabieta temporal por un mal resultado. Como te dije, necesitas mucha seguridad para aplicar el enfoque de dejar pasar y continuar con el objetivo.

Recordar a tus jugadores cuál es el objetivo de sacar adelante el equipo les ayuda a mantener el temple y darlo todo en la cancha.

  • Enfrentar la situación y buscar soluciones

El segundo enfoque es el que, personalmente, prefiero usar y es enfrentar la situación. Aquí tenemos una actitud más proactiva, demostrando al resto de los jugadores que sí nos preocupa el equipo y que queremos llevarlo al éxito.

Lo primero que hay que hacer es observar qué ocurre, evaluar cuántos involucrados hay en el problema. Delimitamos a aquellos en conflicto para no afectar a otros jugadores y gestionar los daños que este problema.

Lo segundo es usar bien la inteligencia emocional para indagar más en el conflicto. Buscamos solución de raíz para evitar que se replique a futuros conflictos.

Lo tercero es sentarse a dialogar con los actores en conflicto. ¿Qué los llevó a hacer estas acciones? ¿Cómo se sienten dentro del equipo? ¿Qué están aportando al equipo? ¿Asisten regularmente a los entrenamientos?

Muchas veces los conflictos surgen por diferencia de opiniones o porque unos ven que no aportan lo suficiente y no sudan la camiseta.

Muchas veces los conflictos surgen por diferencia de opiniones o porque unos ven que no aportan lo suficiente y no sudan la camiseta, de ahí la importancia de la resolución de problemas dentro de un equipo

Cuarto, llegar a un acuerdo. Parte del liderazgo de equipos está en poner ambas partes en conflicto bajo un mutuo acuerdo que respeten durante el resto de la temporada. Esto supone también imponer responsabilidades.

Pero si se da el caso que planteamos en principio, que os jugáis la categoría en las últimas jornadas de la temporada, necesitas poner más autoridad y canalizar las frustraciones hacia el objetivo común que es la permanencia.

Usa bien a los capitanes para caldear los ánimos y tú como entrenador mantén el temple; haz una buena gestión de conflictos, toma las decisiones correctas de acuerdo al momento y procura mantener la atención de tus jugadores hacia el objetivo que ya te he mencionado reiteradamente.

Buscando la fuente de origen del problema dentro del equipo

Para la resolución de problemas dentro de un equipo hay que buscar la fuente de los mismos para evitar una réplica, o queda como aprendizaje para futuros eventos.

Es importante usar la inteligencia emocional. Para buscar la fuente del problema no vamos a ir señalando responsables, nada que ver.

Ya habiendo negociado con las partes involucradas y asignado responsabilidades, es hora de ponerse a investigar por qué ocurrió el conflicto, las verdaderas razones de que este se diera.

Sí te voy a decir que hay infinidad de casos y cada uno responde a unas condiciones y fuentes de conflictos particulares, pero si te digo que las maneras para dar con el origen de estos están en saber observar, escuchar, analizar y concluir.

  • Observa y escucha tu ambiente

Como entrenador sabes muy bien el funcionamiento de tu equipo y en los entrenos estás al tanto del desempeño de tus jugadores.

Aquí tienes que ser muy quisquilloso al notar algo que parece fuera de lo normal. Algún comportamiento raro, algún gesto, señales de irritabilidad entre tus jugadores, y también ver en qué momento de la temporada se encuentran.

Parte del liderazgo de equipos es ese, saber a tiempo real qué ocurre con tus jugadores. Escúchales también, escúchales en los vestuarios, si hay alguna inquietud y quieren expresarlo deja que lo hagan.

  • Analiza y concluye
Resolución de problemas dentro de un equipo

En la comodidad de tu espacio de trabajo, oficina, o en tu casa analiza las expresiones de tus jugadores. Comienza a cuestionar por qué lo hacen, qué sucede en los entrenos que reaccionaron de esta manera, o si sucede algo en su entorno personal, están en época de exámenes.

Analízalo bien usando la lógica y la inteligencia emocional, que tus conclusiones tengan sentido a la hora de aplicar correctivos en los entrenos o dirigir el discurso de los vestuarios.

Hay dos puntos importantes que debes considerar en tu análisis: la situación del momento y el ambiente de tus jugadores. Con esto, y otros puntos que también influyen en el estado de tu equipo, puedes sacar aprendizaje significativo de cara a la siguiente temporada.

¿Al final se aprendió algo?

Como estamos tratando un caso hipotético, bueno vamos a decir que tras las jornadas finales has logrado mantener la categoría, o habéis sido promovidos, y tras celebrar con tus jugadores toca hacer revisión de lo ocurrido.

¿Lograsteis dar con la fuente del conflicto? ¿Por qué se originó? ¿Qué correctivos aplicaste tú para solucionarlos? ¿Qué ocurrió con los jugadores luego de aplicar los correctivos? ¿Notaste algún cambio?

Son ese tipo de preguntas las que se hacen una vez terminada la temporada. Ojo cuidado, que también puede darse el caso de haber descendido y se plantean las mismas preguntas.

De este modo tienes registro de las posibles soluciones que aplicaste y no dieron resultado, para luego proceder con otro enfoque de cara a la siguiente temporada. Y así es como obtienes aprendizaje y lo que una vez fue un conflicto, se convirtió en otra anécdota de resolución de problemas dentro de un equipo.

Consideraciones finales sobre la resolución de problemas dentro de un equipo

Los conflictos son parte natural de cualquier grupo. Son muchas cabezas con un punto de vista propio, actitudes y maneras de resolver problemas que al colisionar unos con otros pueden surgir malentendidos.

El entrenador nunca va a escapar de la gestión de conflictos, es parte de su trabajo. Aquí lo que necesita es observar y escuchar a sus jugadores, observar el ambiente, qué presiones hay en los alrededores.

Y no solo basta con analizar la situación y aplicar correctivos. Hay que generar aprendizaje, llevar en un registro la situación de conflicto que se dio, qué soluciones se aplicaron, ver si funcionó o no y anotar los resultados.

¿Qué se logra con esto? Como te dije, generar aprendizaje para que en un futuro des menos margen a las improvisaciones en la resolución de problemas dentro de un equipo.

¿Habéis pasado por una situación de conflicto en tu equipo? ¿Qué tipo de correctivo habéis aplicado? Déjame tus anécdotas y observaciones en los comentarios. Recuerda también seguirnos en nuestras redes y nos vemos en una siguiente entrada.

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