Los principios tácticos de ataque y defensa sirven como pilares para potenciar el pensamiento táctico en los jugadores. Mientras más se trabajen estos principios, tendremos un equipo de buena calidad y muy competitivo.

Para lograr este cometido, el entrenador debe conocer muy bien las tácticas del fútbol ofensivo, defensivo y directo, para luego escoger y adaptar alguna de ellas a su filosofía de juego.

A continuación, hablaremos sobre las formas en que un entrenador puede acostumbrar a sus jugadores al pensamiento táctico, cómo incorporarla a los entrenamientos; y haremos repaso a los sistemas tácticos más usados en el fútbol moderno.

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Incorporando el pensamiento táctico

Para empezar, tanto el pensamiento táctico como la mentalidad ganadora se va cultivando desde los entrenamientos.

Los primeros contactos que el jugador tiene con la táctica son en las simulaciones de juego. Ya sea en entrenamientos de fútbol ofensivo o defensivo.

Entrenamientos

En el fútbol base, a los jugadores más jóvenes se les introduce el pensar tácticamente a través de las formaciones. Desde la categoría benjamín hasta infantil se va adaptando a los jugadores a manejarse bajo formaciones ofensivas o defensivas.

Por medio de ejercicios entretenidos, pero con cierto nivel táctico, se van formando en las distintas tácticas del fútbol moderno.

A partir de la categoría infantil es donde se puede empezar a orientar al jugador en un estilo. Ya sea para potenciar sus habilidades ofensivas, tácticas, técnicas o su mentalidad ganadora.

Aquí es donde, como entrenadores, debemos ser más selectivos en los entrenamientos de fútbol destinados para un estilo específico.

Sesiones de análisis de partidos

Al enseñar la teoría de las tácticas del fútbol, el entrenador puede complementar con sesiones de análisis de partidos por medio de videos.

Estudiar cómo se posiciona un equipo, las transiciones, formaciones, entre otros, ayuda al jugador a visualizar el cómo actuar en la cancha bajo un sistema táctico. También puede ayudarlo a autoevaluarse para saber qué cualidades trabajar y cuales potenciar aún más.

Balon de fútbol
Balón de fútbol

Hacer protagonistas a los futbolistas

Potenciar el pensamiento táctico en los jugadores no se limita a enseñarles sobre sistemas tácticos, también se le motiva a participar de manera activa en el juego del equipo y a alimentar su mentalidad ganadora.

Es por ello que se necesita acostumbrar al jugador a más situaciones reales de juego, en donde tenga que resolver problemas tácticos en tiempo real.

Pensamiento táctico y estilos de juego

Por más que se busque potenciar el pensamiento táctico en los jugadores, es necesario tener un modelo base sobre el cual enfocar la táctica.

Ya sea que se busque un juego más ofensivo o defensivo, el entrenador debe conocer las tácticas del fútbol representativo de las grandes ligas, adaptarse a él, e imprimir los detalles que lo hará diferente al mismo tiempo que triunfa.

A continuación, repasaremos cuatro estilos populares usados en el fútbol moderno:

Táctica en el fútbol de posición

Empezamos con el fútbol de posición. El estilo más usado en la actualidad que ha influenciado a otros sistemas a abarcar más espacios en la cancha y a tener más el balón.

Los basamentos de este estilo se resumen en: cubrir la mayor área del campo posible, posesión de balón y jugadores con buena técnica. Los entrenamientos de fútbol de posición incorporan mucha técnica y ejercicios de posesión de balón.

Para este estilo, se emplea una formación que potencia la retención y movilidad del balón. 4-3-3 para corte ofensivo o 4-2-3-1 para traer equilibrio entre ataque y defensa sin perder posesión.

En este esquema, el portero es el que suele iniciar la salida. Debe tener buenas habilidades técnicas con el balón, visión amplia del campo y nervios de acero para aguantar la presión de los delanteros rivales.

Una vez elaborada la salida, cada una de las líneas va acompañando al balón. Esto hace que las jugadas se elaboren fuera del área propia y genera una presión sobre el rival en su propia área de juego.

Al momento de perder el balón, se suele presionar en la transición hacia la defensa. Se intensifican las marcas, las líneas se cierran un poco y se busca presionar más al rival para robar el balón. Una vez recuperado, se hace un pase atrás para volver a elaborar la salida.

El sistema se sostiene sobre un mediocampo creativo y un pivote. Es el pivote, en este caso, es quién suele quitar labores defensivas a los otros mediocampistas, otorgándoles más libertad en la creación de juego, por ello es la posición más cuidada… y si no que le pregunten a Guardiola por Fernandinho, quién es su niño mimado actualmente.



Las características tácticas del fútbol alemán moderno

En los últimos 20 años, la Federación Alemana de Fútbol ha establecido la orientación de los entrenamientos de fútbol base que han servido para establecer su actual estilo de juego.

Por su naturaleza ofensiva, formaciones como el 4-3-3, 3-4-3 o 4-2-3-1 son favorables para este sistema.

Algo en común que tiene con el fútbol de posición es el abarcar espacios, lo más profundo y ancho posible. También se busca tener posesión de balón, la mayor que sea posible.

Siempre se busca jugar en profundidad, lo más alto posible, y con presión constante. De ahí que este estilo se le conozca como “alta presión”.

 Los jugadores son parte activa en el juego, tanto con balón como sin balón. Para anticipar el ataque, los jugadores buscan soluciones en tiempo real durante la fase ofensiva y ubicándose en espacios donde sean opciones para solucionar el problema.

En la transición defensiva, el equipo actúa en bloque y canaliza la acción rival hacia éste. Todos los jugadores cierran espacios y ejercen presión sobre el rival.

Con tal de no perder espacios, la defensa se hace de forma zonal. Es decir que cada jugador tiene una zona en la cual defiende. Ejerce la marca individual cuando el oponente entra en su zona de defensa.

En líneas generales, el estilo de la alta presión busca potenciar el pensamiento táctico en los jugadores al hacerlos parte activa en todo momento del juego. Además, estimula la autoconfianza de cada jugador y también la de todo el equipo.

Táctica de la escuela del fútbol inglés

El clásico fútbol inglés se caracteriza por la típica formación 4-4-2.  La clave está en emparejar posiciones, es decir: dos delanteros, dos medios, dos extremos, pareja de centrales y laterales.

Cada pareja debe tener excelente coordinación, por lo que los jugadores deben tener buena comunicación y llevar buena relación.

Algunas de las tácticas del fútbol inglés que destacan son el uso de una pareja de mediocampistas creativos y con buena potencia física, de corte box to box, y extremos que asisten continuamente.

Los extremos suelen tener mayor técnica y excelente pegada que les permite realizar pases cruzados efectivos. Además, suelen recibir apoyo ofensivo de los laterales por medio de la superposición.

La pareja de delanteros suele complementarse. Muchas veces se suele usar una pareja de puntas donde uno tiene mayor dominio en el juego aéreo que el otro.

Al realizar transiciones hacia la defensa, todas las líneas regresan a campo propio en bloque. Cabe destacar que la defensa se descuida mucho, dejando únicamente a la pareja de centrales.

En general, este estilo explota el juego por bandas y el uso de mediocampistas con buena condición física y habilidades creativas tanto en ataque como en defensa.

Equipo benjamín
Equipo benjamín

El catenaccio

Traducido al castellano como cerrojo, es un estilo defensivo que ha evolucionado con los años y se ha adaptado a las exigencias tácticas del fútbol moderno.

En esencia, se deja que el rival tenga posesión de balón y llegue cerca del área propia. Con un trabajo de fuerte contención, cierre de espacios e intensa marca, se busca robar el balón para luego pasar a un contra-ataque rápido y directo hacia el área rival.

Antaño, se buscaba tener la mayor cantidad de jugadores defendiendo y máximo dos puntas que recibirían los pases en largo de uno de los laterales.

Actualmente este estilo emplea formaciones del tipo 5-3-2 o 5-4-1, típicamente defensivas, que luego en la transición ofensiva pueden pasar a 3-4-3.

Los defensores centrales requieren tener buena comunicación y coordinación, además de buena técnica y comodidad al jugar en la mitad de la cancha durante la fase ofensiva.

Es necesario el uso de laterales con excelente marca, gozar de una buena preparación física y tener profundidad en ataque. Pasan a ser medios en ofensiva.

El mediocampo necesita de un pivote -en ocasiones hasta de un doble pivote o trivote- más dos medios que sirvan asistencias y ayuden en el ataque. Y, por supuesto, deben tener buenas habilidades defensivas y resistencia física.

Los delanteros deben ser rápidos, con capacidad para fijar centrales, de buena pegada, y muy capaces en el desmarque. En ofensiva, es acompañado por los dos mediocampistas (media puntas) libres que pasan a ser extremos.

A pesar de su mala fama, este sistema es MUY útil para potenciar el pensamiento táctico en los jugadores. No en vano se dice que es fútbol italiano es el fútbol MÁS táctico del mundo. El equipo debe llevar bien los tiempos y moverse en unísono, por lo que requiere largas sesiones de entrenamiento y convivencia entre los jugadores.



Definir un tipo de estilo táctico en los jugadores

El entrenador debe escoger un estilo el cual sus jugadores puedan adaptarse, y que además les favorezca en su formación como futbolistas y aliente su mentalidad ganadora.

Sin importar el lugar donde se entrena, elegir un estilo al cual entrenar requiere conocer muy bien a tus jugadores y evaluar si están en capacidad de adoptar el sistema escogido.

De este modo se facilita aún más el entendimiento entre el entrenador y los jugadores, y como resultado se tendrá un equipo que juegue a un estilo bien definido pero que no sea predecible.

Consideraciones finales…

Para concluir, el entrenador debe saber muy bien lo que busca para su equipo. Debe también orientar a sus jugadores hacia el estilo que busca implementar y potenciar el pensamiento táctico en los jugadores.

Ya sea que tenga un enfoque ofensivo o defensivo, lo importante es que le sirva para que sus jugadores se formen de la mejor manera posible y busquen continuar su carrera como futbolistas de élite con mentalidad táctica.

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