La intensidad en el fútbol surge como consecuencia de lo impredecible, emocional e INTENSO que resulta éste deporte.

Ante estas tres circunstancias, los equipos de fútbol hacen que sus jugadores entrenen y jueguen con el máximo de intensidad posible, con el objetivo de prepararlos ante cualquier situación difícil e inesperada que pueda ocurrir en el partido.

Es por eso que sabiendo la importancia de éste factor, hoy te brindaremos una serie de consejos, que como entrenador de fútbol debes implementar al trabajar la intensidad de tus equipos, que te permitirán elevar el rendimiento de tus jugadores  a niveles impensados.

¿Cómo se aplica la intensidad en el fútbol profesional?

Para entender cómo se trabaja la intensidad en el fútbol debemos saber que la ejecución de una acción específica durante un lapso de tiempo determinado, de forma asertiva, con un esfuerzo determinado, actitud positiva y total concentración en el objetivo a alcanzar, es lo que conocemos por intensidad.

Motivado a este concepto, se hace imprescindible el uso de herramientas como el “feedback” con los jugadores o la planificación de estrategias psicológicas. Estas deben ayudar al entrenador a saber la opinión de cada jugador respecto a sus debilidades, temores o dudas.

Lo cual permitirá a todos los miembros del cuerpo técnico desarrollar planes de entrenamiento, que fortalezcan a los jugadores tanto moralmente como físicamente.

Así se logra que las prácticas tengan más sentido y estén más fundamentadas. Por lo tanto, los jugadores salgan reforzados y más preparados al momento de los partidos.

Al entender el concepto de “la intensidad en el futbol” debemos de dividir los aspectos a trabajar en cuanto a posicionamiento en el campo, defensa y ofensiva, es decir, en intensidad táctica, ofensiva y defensiva.

¿Qué es la Intensidad táctica en el fútbol?

Podemos definir la intensidad táctica como un método de medir y prevenir el cansancio mental provocado por las tareas que proponemos tanto en los entrenamientos, como en los mismos partidos, siendo éste último punto muy discutido por entrenadores.

Sin embargo, teniendo en cuenta que esta intensidad está ligada con el cansancio de los jugadores, es VITAL saber distribuirla de forma correcta durante la semana, respetando los tiempos de descanso y de asimilación táctica de nuestros jugadores. Así evitamos desgastes innecesarios y ganamos mayor rendimiento durante los partidos.

Intensidad durante un juego de fútbol
Intensidad durante un juego de fútbol

¿Cómo se visualiza la intensidad táctica?

Como la intensidad táctica estará totalmente relacionada con la concentración de los jugadores, ejercicios como trotes alrededor del campo de fútbol, realizados en poco tiempo y en alta velocidad; representarán alta intensidad a nivel físico mas no desgaste mental.

No obstante, prácticas con toque de balón -las cuales implican pases cortos bajo presión, precisos, rápidos, y con una búsqueda constante de espacios- traerán consigo un desgaste mental, que elevará el desgaste físico aún más que en el ejercicio anterior.

Por lo tanto, para hacer que estos entrenamientos funcionen sin afectar el nivel físico y mental a un nivel importante.

Como entrenador se debe hacer un seguimiento paso a paso en el proceso de la actividad. Al igual que desarrollar una estructura correcta de los ejercicios a seguir por parte de los jugadores (tanto físicos como mentales).

De esta forma los impactos y los desgastes serán mucho más moderados, y los jugadores no se verán superados físicamente ni mentalmente bajo ningún concepto en el partido.

De la intensidad táctica surgen dos elementos como la intensidad ofensiva y la intensidad defensiva que será parte fundamental en el buen desempeño de un equipo profesional.

Intensidad ofensiva

Es la práctica constante en la línea frontal del arco. Acá se realizan actividades que estimulan la presión con el balón, el contra golpe, la práctica de tiros libres, tiros de esquina, tiros desde el punto penal y la finalización de jugadas.

Estas actividades, son dirigidas por el director técnico, se encargará de ajustarlas en relación al siguiente encuentro, y los posibles inconvenientes que se presenten/presentaron durante los entrenamientos o partidos pasados.

El entrenador, deberá preparar una serie de actividades de alta intensidad, según el equipo que se enfrente, buscando aprovechar las debilidades del rival en el momento del encuentro.

Esto se logra a través del análisis realizado al equipo contrario.

Desde la perspectiva ofensiva, el entrenador trabajará los siguientes elementos:

  1. Evitar la presión del rival al poseer el balón.
  2. Evitar la defensa individual sobre el jugador que recibe el balón.
  3. Contraatacar la defensa individual con movimientos de salida.
  4. Estar atento a descuidos del arquero contrincante.
  5. Evitar la presión del equipo en el momento de pasar el balón.
  6. Evitar la presión a nivel grupal sobre nuestros receptores.
  7. Contraatacar el movimiento de la salida de la línea defensiva con rotación de jugadores.
  8. Contraataque en el momento del retroceso del equipo contrario.

Estas actividades, buscan elevar la intensidad ofensiva de nuestros jugadores. Haciendo que se concentren cada uno en el trabajo a realizar.

El director técnico estará en la zona del banquillo dirigiendo la táctica ofensiva o estructurándola, todo dependerá del resultado que busca nuestro equipo frente a la respuesta táctica del equipo contrario.

Intensidad defensiva

Tenemos que la intensidad defensiva, es el grado de dificultad táctica que adquiere un equipo en su etapa defensiva.

Es decir, la forma en la que se agrupa el equipo para contener a la ofensiva contraria, teniendo como tareas fundamentales la recuperación del balón y proteger nuestra arquería.

Como elementos fundamentales de la defensa tenemos:

  1. El posicionamiento defensivo que toma el equipo
  • Cuando nuestra delantera se encuentre desplegada, la defensa se moverá hacia adelante en forma de bloque.
  • Si la delantera esta plegada, la defensa se encontrará en bloque entre los dos campos.
  • Si nuestra delantera esta replegada, apoyará acoplándose en bloque defensivo en nuestro campo.

  1. La actitud para interactuar con el balón
  • Actitud pasiva, nuestros jugadores tendrán la tarea de cubrir espacios en el campo.
  • Una actitud de Acoso, nuestros atletas se aproximarán a sus contrarios buscando causar un error.
  • Actitud de protección, nuestros deportistas intentarán recuperar el balón lo más rápido posible.

Por lo tanto, la intensidad en la defensa tendrá como punto principal, la concentración del equipo en realizar acciones individuales y colectivas, dependiendo de la exigencia del momento.



¿Qué función tiene trabajar la intensidad en el fútbol?

Los entrenadores buscan trabajar la intensidad en el campo de entrenamiento para potenciar el rendimiento de los jugadores durante los partidos, en especial, en aquellos donde el nivel de dificultad sea elevado.

Algunos de los elementos fundamentales para trabajar la intensidad son:

  1. Los objetivos del ejercicio, las tareas deben de ser claros y sencillos
  2. Cargas de trabajo, que tendrán estímulos en distancias cortas.
  3. Trabajar la concentración de nuestros jugadores, para generar acciones como anticipación, fuerza, velocidad entre otras.
  4. Cuando practicamos ejercicios con balones, debemos tener muchos balones cerca para evitar perder tiempo en buscarlos.
  5. Ejecutar los ejercicios en grupos pequeños, para estimular la coordinación de todos los jugadores.

Dependiendo de las tareas que se realicen trabajando la intensidad del fútbol, se podrán mejorar diversos aspectos y solucionar complicaciones que tenga el equipo, ya sea goles en contra, eliminatorias con partidos de ida perdidos o lesiones.

Al trabajar la intensidad en el fútbol podremos aumentar el nivel de competencia y entendimiento entre nuestros jugadores, haciendo de ellos un mejor equipo.

Campo de fútbol
Minutos antes de empezar el partido

¿Cuáles son los principios de las tareas de alta intensidad con balón en el fútbol?

Actualmente, las tareas de alta intensidad con el balón son una nueva etapa para los entrenadores.

Estas son usadas en inicio, para darle un mayor sentido al entrenamiento táctico y estratégico, buscando mejorar las habilidades psicológicas, técnicas y físicas de los jugadores.

Esto hace que los jugadores sean más efectivos en su juego, y en el del equipo.

Es importante indicar, que estas actividades de alta intensidad con el balón deben de realizarse con la más alta intensidad posible. La idea es simular un partido lo más real posible.

De esta forma, los resultados obtenidos harán detectable cual será la respuesta del jugar ante la presión y dificultad que se le presentará durante el encuentro.

Estudios científicos indican, que cuando las tareas se realizan siguiendo los criterios correctos, tienen una influencia notable tanto en la eficacia y repercusión, como sobre el desarrollo colectivo e individual del equipo.



Para medir la alta intensidad con el balón se pueden usar tres medidas:

  1. Medidor de frecuencia cardíaca.
  2. Usando la escala de Borg, poniendo en práctica el feedback obtenido.
  3. GPS.

NOTA: “La escala de Borg de esfuerzo percibido” consiste en medir la gama completa de esfuerzo que el jugador percibe al realizar el ejercicio, teniendo en cuenta que la menor medición es uno y la mayor es veinte.

Tendremos que los elementos que determinarán si una tarea es más o menos intensa serán:

1. El número de jugadores participantes:

Es importante considerar que la intensidad de la tarea dependerá de la cantidad jugadores que participaran. Es decir, si la tarea es un 1vs1 o 3vs3 se desarrollara mejor la actitud técnica. En cuanto a la intensidad siempre será elevada, aumentando solo el desarrollo individual.

2. Medida del espacio de Juego:

Cuando se aumenta el espacio de juego, cambia de forma drástica la respuesta fisiológica del cuerpo. En consecuencia, los aumentos del espacio tiene un efecto sobre la frecuencia cardíaca, la concentración lactato hemático, y se modifica la percepción de cansancio.

3. Número y tiempo de repeticiones:

El incremento de número de repeticiones y series, deberá hacerse con sumo cuidado para promover la evolución del futbolista y evitar los riesgos de lesión o fatiga muscular.

4. Un entrenador que incentive:

Este elemento es fundamental para que la intensidad de las tareas sean bien ejecutadas, logrando que los entrenamientos cumplan con lo esperado.

El fútbol es un deporte imprevisible y variante, que no permite saber ni duración, ni consecuencias de los esfuerzos físicos a los cuales son sometidos los jugadores. En especial cuando los partidos suben su intensidad y dificultad.

Por este motivo, es que el entrenador estudia a su contrario y realiza un esquema que simule los posibles escenarios que se presenten en el encuentro.

Sobre este supuesto, el entrenador deberá estructurar un ciclo de entrenamiento de máxima intensidad. Con el fin de preparar tanto física como mentalmente a los jugadores para alcanzar la victoria.

Es indudable eso que no se puede subestimar la intensidad en el fútbol. Gracias a ella la forma de afrontar y ver los partidos cambia con total seguridad la historia de un equipo y/o un jugador.

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